El deseo

Uno de los sueños de la mayoría de los trabajadores por cuenta ajena es poder llegar al despacho de su jefe y decirle:

“Jefe, que he encontrado otro trabajo y me voy de la empresa”

Dicho de ese modo o con otras palabras menos políticamente correctas (por cierto, ¿cómo lo dirías tú?, ponlo en los comentarios, estará bien hacer un recopilatorio).

De acuerdo con lo que dicen los expertos en esas lides, la mayoría de las personas no dejan a su empresa, dejan a su jefe y lo hacen encantados de poder realizarlo.

¿A qué se debe esto, por qué tenemos tantas ganas de perder de vista a nuestro jefe?

Habrá miles de motivos, casi tantos como personas, aunque seguramente exista un denominador común: su estilo de liderazgo (o la falta de este), no han aprendido a liderar hoy.

El pasado

Antiguamente liderar era sinónimo de decir lo que había que hacer y exigir que se cumpliera, era lo que habíamos vivido en casa con nuestros padres, en el colegio con los maestros y, por supuesto en la empresa.

El presente

Hoy en día la situación en las familias es diferente, también lo es en las escuelas y universidades, pero, por desgracia, a muchas empresas no ha llegado esta tendencia y el liderazgo moderno brilla por su ausencia.

Podemos ponernos a discutir sobre cómo liderar hoy y qué es el liderazgo moderno, desde mi punto de vista comienza con la visión de Hersey y Blanchard respecto al liderazgo situacional en los años 70 del siglo pasado (se puede ver algo sobre ello pinchando aquí)

Al igual que si queremos construir una empresa sólida, solvente y con futuro tenemos que poner el foco en el cliente y el mercado y no tanto en nuestros procesos y que los compradores se adapten (“que para algo somos los mejores”, algunos piensan), si queremos construir internamente una empresa sólida y solvente necesitamos poner el foco en las personas que allí trabajan y no en nosotros mismos.

Dónde poner el foco

Poner el foco en las personas implica conocerlas, relacionarte con ellas y aprender a tratar con las mismas re ilusionándolas, apoyando, estimulando y supervisando desde la posición de compromiso, no de obediencia.

Liderar no es sencillo y no lo traemos “de serie”, tenemos que formarnos y, sobre todo, ponerlo en práctica, equivocarnos, rectificar, volver a intentarlo e ir creciendo poco a poco si queremos liderar hoy de acuerdo a los requerimientos del momento.

Liderar es una elección, en algún momento tu levantaste la mano y te pusiste al frente, por propuesta de otra persona o por decisión propia, pero lo hiciste.

La pregunta es ¿cómo desarrollas tu liderazgo? ¿leyendo? ¿asistiendo a formación? ¿a través de coaching o mentoría?

En función de cada situación será mejor una u otra alternativa, la que seguro que no es buena es la de “abdicar” como líder o la de “ahora no tengo tiempo, estoy con otras cosas que me requieren mi atención”

El valle de las excusas está abarrotado

Aunque parezca increíble, esa última afirmación la oigo muy, pero que muy a menudo.

Mi pregunta suele ser:

“¿Ha habido algún momento en los últimos tres años en que hayas tenido tiempo para trabajar en esto?”

Cuando la respuesta es un “no” (verbalmente o con su comunicación gestual) -no siempre es un “no”, hay ocasiones en que la no disponibilidad temporal es real- la pregunta es

“¿Qué te hace suponer que lo tendrás en los próximos 12 meses?”

La gestión por esperanza no suele dar resultados positivos a medio y largo plazo.

Cuanto antes comiences, mejor futuro tendrás

No dejes lo importante para mejor ocasión, esta no surgirá y acabarás no haciéndolo o realizándolo con urgencia, premura y presión cuando no te quede otro remedio, y ese momento es tardío.

Si quieres crecer como persona al frente de un equipo y, con ello, hacer crecer a las personas que te rodean, debes de tomártelo muy en serio y tener un plan de desarrollo concreto para ello.

Te aseguro que bloquear un tiempo en tu agenda para mejorar tu liderazgo es una de las mejores inversiones que puedes hacer y debes de combinar la formación (lectura, vídeo, cursos on line, cursos presenciales) con el coaching y la mentoría. Hay momento para todo.

¡No dejes de hacerlo!

Si quieres información sobre mentoría en liderazgo puedes encontrarla siguiendo este enlace

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