El hombre que cambió su casa por un tulipánSINOPSIS

¿Qué curiosa lógica pudo llevar a que un neerlandés antes sensato viese como un buen negocio cambiar su casa por un tulipán? ¿Qué paralelismos existen entre nuestra crisis inmobiliaria, la burbuja de los Mares del Sur y la del Japón de los noventa? ¿Qué extraño síndrome ha llevado a tantos a tomar los ladrillos por lingotes de oro o a invertir todos sus ahorros en acciones de una compañía en pérdidas de la que sólo sabe el nombre? En definitiva, ¿por qué hasta el más prudente puede transformarse en un necio que, como decía Antonio Machado, confunde valor y precio?

En 2008 el mundo ha vivido un crac financiero sólo equiparable por su magnitud y alcance al de 1929. Muchos dirán que no era previsible, pero ¿de verdad no había señales que advirtieran de la crisis actual? Y mirando al futuro, ¿cuál será el signo de este período de recesión? ¿Significará, como se apunta desde ciertas tribunas, un regreso a los valores esenciales? ¿Qué cabe esperar?

En El hombre que cambió su casa por un tulipán se ofrece respuesta a todas estas preguntas y, de forma sencilla y directa, se analizan las burbujas más irracionales de la Historia. A partir de ellas proporciona las claves del panorama actual con el objetivo de extraer conclusiones, evitar futuras burbujas y otras posibles euforias financieras y afrontar con garantías el presente y el futuro que nos aguarda.

COMENTARIO PERSONAL

Fernando Trías de Bes explica las crisis que ha habido en la historia por la especulación y las burbujas que se formaron.

 

En la primera parte explica 5 de ellas

 

1) La de los tulipanes – Holanda siglo XVII. Nacen las opciones

2) La compañía de los mares del Sur – Inglaterra siglo XVIII – cambio de deuda por acciones

3) El crac del 29 – fiebre por compra de acciones

4) Crisis inmobiliario de Japón- finales del siglo XX

5) Hipotecas subprime – principios del siglo XXI

 

y como están basadas en expectativas de valor y no en valor real. El beneficio es comprar y vender.

 

Basa todo en el síndrome del necio (según la RAE “aquel que no sabe algo que debía saber” y según Machado “aquel que confunde valor con precio”) y su propagación.

 

Todas estas crisis se dan después de bonanza económica, mucho sobrante de dinero y facilidad de crédito que se avala con el valor (irreal) del propio bien

 

En la segunda explica las causas y cómo evitarlo.

 

Continúa con la propagación del síndrome y explica los 5 tipos de burbujas que existen y sus consecuencias. Podemos ver el resumen en varios gráficos muy claros en el libro

 

En la tercera parte responde a 4 grandes preguntas:

 

“¿Adónde ha ido a parar el dinero de la especulación?”

 

El autor explica que no hay que confundir valor con precio. El dinero sigue existiendo, ¿pero cual? el que había antes de la recesión, el resto era valor patrimonial ficticio, expectativa de dinero, pero no dinero real, el cual estará concentrado en pocas manos (se ve claramente en una fábula sobre parejas de Washintong y una cooperativa de consumo que comenta en el libro y que utilizó Kruggman previamente)

 

“¿Qué supondrá la crisis mientras no se solvente?”

 

Lo primero sufrimiento y reducción de actividad, después hay que trabajr muy duro añadiendo valor, tercero es que hay que dejar de vivir con dinero prestado y ahorrar. Una parte positiva es que se recuperarán ciertos valores perdidos, como el del esfuerzo y se creará un nuevo marco regulatorio que hará que sea más complicado que se repita

 

“¿Cuánto durará la crisis?”

 

El autor prevé un mínimo de 5 años para la crisis inmobiliaria, ente 3 y 5 para dejar de generar desempleo y no menos de años para frenar la caída del PIB. Realmente lo clava.

 

“¿Dónde están las responsabilidades y qué hemos aprendido?”

 

La responsabilidad es de todos: inversores, reguladores, bancos y controladores, cada uno por aspectos diferentes.

 

Bancos centrales. Por mantener unos tipos de interés muy bajos, que generan inflación y crecimiento ficticio de precios (la economía real permanece igual, pero lo precios suben porque hay excesivo dinero en el mercado). Prestaron solo atención al nivel de precios (que no incluye la vivienda), lo que les llevó a conclusiones erróneas. Hemos aprendido que hay que mirar que la economía productiva y el nivel de precios mantengan un ratio razonable

 

 

Bancos de inversión. Por asumir niveles de riesgos inaceptables y por ofrecer productos de gan riesgo y pagar unos bonus desorbitados a sus comerciales por venderlos, que además eran amenazados con el despido si no lo hacían. Hemos aprendido que hay que vigilar el esquema retributivo de los directivos.

 

Agencias de rating. No fueron lo suficientemente eficaces. Hemos aprendido que no pueden valorar a corto plazo aquello que se va a cobrar a largo plazo.

 

Bancos Comerciales. Violaron todas las reglas de prudencia (hipotecas por encima del 100% del valor el bien, cuotas del 70% de los ingresos, …). Hemos aprendido que hay que vigilar de cerca a estos bancos para que no se salten los criterios de prudencia, ya que para evitar el desplome del sistema, los estados los rescatan.

 

Reguladores. No haber vigilado y regulado las acciones de los bancos comerciales. Podían haber limitado el tiempo de devolución de las hipotecas o haber subido la tasa de solvencia. Hemos aprendido que los reguladores deben de ser independientes y no estar sometidos a presión política o empresarial.

 

Dirigentes. Han permitido un endeudamiento de las personas y empresas demasiado elevado. Hemos aprendido que no hay que endeudarse tanto ya que los políticos nunca frenarán las burbujas, solo piensan en el corto plazo.

 

Los medios de comunicación. Para poder captar audiencia extreman sus mensajes y o somos imparables o estamos hundidos. Hemos aprendido que necesitamos medios independientes y que no tengan que extremar los mensajes para sobrevivir.

 

Los compradores e inversores. Hemos aprendido que estos si asumen el 100% de sus errores y que es necesario una labor de difusión y educación sobre lo que son las burbujas. Es aplicable todo lo dicho en el síndrome del necio.

 

Me ha encantado el libro. Explica de manera fantástica, sencilla y muy eficaz lo que son las burbujas y porqué se producen. Está escrito a finales del 2008 y acierta de pleno con lo que va a suceder en los siguientes años. Muy bueno.

 

Habrá nuevas entradas sobre libros en las próximas semanas, si quieres ser avisado sobre ellas, deja aquí tu correo y serás informado según se publiquen

 

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3 comentarios en “El hombre que cambió su casa por un tulipán”

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