20140513Cuando alguien entra en tu despacho porque tiene un problema existen varias opciones:

a)      Se lo resuelves porque sabes mucho, tienes mucha experiencia o es que hay que hacer las cosas como a ti te gusta. Vale campeón, toda la vida condenado a resolver los problemas de los demás y quejándote de que no tienes vida propia

b)      Quien entra sale con dos problemas: el que traía, que no le has ayudado a resolver y otro que estaba encima de tu mesa esperando víctima. Genial, Mr. Brown es un becario comparado contigo, eso sí, te preguntas porqué nadie viene a verte a pesar de que insiste en que tu puerta está siempre abierta –y es verdad-, pero es que la gente prefiere un problema a dos.

c)       Quien entra sale igual porque no tienes tiempo de atenderle. “ahora no puedo”, “ven luego”, “ a ver si saco un rato”, “resuelve como quieras”, … Por si no lo sabes, estás creando el complejo de “Curro Jiménez” a tus colaboradores. La única forma de sacar algo de ti es asaltarte por el pasillo

d)      Quien entra sale con cara de “menuda bronca que voy a llevar” porque se da cuenta perfectamente que estás a tus cosas, no le has hecho ni caso y le has respondido lo primero que se te ha ocurrido, sin análisis y sin ser muy consciente de ello. Si el resultado no es el esperado –que habitualmente no lo es- habrá bronca y encima ni te acordarás de que tú se lo has dicho. Si no eres de los de echar broncas, tendrás la sensación permanente de que se inventan las cosas, que tú no dijiste eso.

e)      Dejas lo que estás haciendo, le atiendes, le escuchas, le haces reflexionar y tomar sus propias decisiones. Enhorabuena, tu organización estará alcanzando niveles a los que otras nunca llegarán. Tus colaboradores serán cada día más independientes y sus decisiones mejores y tú serás cada vez más prescindible. Si en ese momento no tienes tiempo, le emplazas para cuando lo tengas.

Quien es capaz de avanzar en esta última opción y es su forma habitual de comportarse (no somos perfectos, no siempre lo haremos así, a veces tendremos que dar órdenes o resolver problemas) es quien tendrá una organización más sana y estará dando pasos para dejar de dirigir y comenzar a liderar, para que los demás le vean como un apoyo y no como una amenaza

Cuando tus colaboradores / hijos / alumnos / … entran a tu despacho, ¿Cuál de las 5 alternativas es más frecuente?

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2 comentarios en “Liderazgo: empiezas a ser líder cuando te ven como un apoyo y no como una amenaza”

  1. Yo conozco algún sobrado que podría aplicarse un poco de humildad y menos soberbia, pero es joven y al final arrieros somos y en el camino nos encontraremos, decía mi hermano, en paz descanse

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