En cien años todos muertos

SINOPSIS

Este libro es sólo para emprendedores. El resto no lo va a entender. No me refiero técnicamente, sino en espíritu. Si eres feliz con tu trabajo, tu sueldo y tu vida, y sólo quieres cumplir un horario de 9:00 a 17:00 h, deja de leer. No es para ti.

Pero si tu trabajo no te realiza, no te hace feliz (o incluso te disgusta) y estás considerando montar tu propio negocio, pero no te atreves, tienes miedo o no sabes cómo, sigue leyendo. Y si conoces a alguien que esté en esa situación, dile que le eche un vistazo también. Le puede ser de mucha ayuda.

 

Aunque por el título no lo pueda parecer, este libro es una guía de supervivencia para emprendedores.

Vamos a ver todas aquellas cosas que me hubiera gustado que me contaran antes de empezar a emprender. Todo lo que considero imprescindible. Todo lo que cualquier emprendedor debería saber para emprender sin morir en el intento.

Veréis que hay dos tipos de capítulos. Unos son más técnicos: hablo de conceptos, técnicas y estrategias de negocio y de marketing. Otros son más humanos: hablo de relaciones, miedos y sentimientos.

Muchos expertos me han recomendado centrarme sólo en uno de esos dos ejes, y enfocarlo sólo a nivel profesional o sólo a nivel humano. ¿Pero sabéis qué? ¡Este NO es un libro de gestión empresarial! ¡Ni un libro de psicología! Es un libro para emprendedores. ¡Una guía de supervivencia!

No puedo hablar de cómo emprender sin hablar del miedo al fracaso. No puedo hablar de crear un negocio sin hablar de la conciliación familiar. En definitiva, no puedo hablar de cómo ser emprendedor sin hablar de cómo ser persona.

Así pues, en contra de todo consejo, os voy a guiar a través de la interesante aventura de emprender. Y veremos de todo. Una aproximación holística a la figura del emprendedor.

Mi objetivo es mencionar y explicar de una forma llana y simple todos aquellos puntos que debéis tener en cuenta. Advertiros. Avisaros. Haceros descubrir. Pero ojo, porque cada uno de esos puntos podría ser un libro entero. Y de hecho, los hay. Montones de ellos. ¡Y algunos estupendos!

Pero mi intención no es entrar exhaustivamente en cada uno de esos temas, ya que eso nos haría perder el hilo conductor, la visión global. Mi objetivo es dar una pauta con todos aquellos puntos imprescindibles (tanto profesionales como humanos) que deberíais tener en consideración si sois (o queréis ser) emprendedores.

¡Vamos allá!

COMENTARIO PERSONAL

Lo primero que quiero aclarar es que seguramente no sea objetivo. Soy un fanático seguidor de Joan Boluda y su podcast Marketing on line y para mí es una referencia de hacer las cosas bien, constancia y consistencia personal.

El libro me ha encantado. Si oyes su podcast seguramente no tengas nada nuevo, pero tiene una estructura que te conduce por su lectura que te sitúa perfectamente en lo que dice y te dota de un orden que facilita su comprensión.

Como muy bien dice en la sinopsis, es un libro para emprendores, personas inquietas, gente con ilusión, ambición y muy valiente, aquellas que hacen que la sociedad avance, las que generan puestos de trabajo y han hecho que hoy en día estemos donde estamos.

Si eres emprendedor o piensas serlo (eso significa que tienes la esencia en sí y que todavía no has eclosionado, pero seguramente lo harás –yo eclosioné de forma voluntaria con 45 años-. Nunca es tarde) es una lectura obligatoria.

Otras veces hago un resumen exhaustivo del libro. En esta ocasión va a ser algo deliberadamente esquemático y desarrollando los puntos con lo que a mí me inspiran y no tanto con las palabras de Joan, ya que quiero incitarte a que lo leas por ti mismo.

Comienza con una realidad que muchas veces olvidamos: la vida es corta y muchas veces nos pasamos el tiempo en la estación esperando al tren. Al final del trayecto nos arrepentimos no de nuestros errores o de lo que hicimos, sino de aquello que no nos atrevimos a realizar. Si tienes ese gusanillo de emprender dentro, aliméntalo, compagina tu trabajo por cuenta ajena con tu ilusión de vivir por ti mismo y cuando seas capaz de conseguirlo, lánzate a por ello.

Somos más capaces de lo que creemos. Habitualmente sobrevaloramos lo que podemos hacer a corto y minusvaloramos el largo. Si tienes constancia, ni te imaginas lo que puedes conseguir. No esperes a ser el que más sabe o el único, comienza y ten paciencia y constancia.

Nos da miedo fracasar. El peor fracaso es no haberlo intentado. Fracasar es de valiente y muchas veces es más seguro el mar abierto que permanecer el puerto (el enemigo te puede impedir la salida). Te hablo por propia experiencia. Emprender a los 45 era una locura en contra de permanecer en el seguro refugio de una gran compañía. Hoy en día algunas de esas empresas no existen y esas personas están en alta mar solo con un chaleco salvavidas.

Después de estos capítulos iniciales entre en algunos “más técnicos” sobre cómo detectar ideas, de negocio y cómo evaluarlas y da pistas sobre cómo hacer un estudio de mercado “low cost”.

Con ello llega la hora de conseguir un músculo financiero mínimo y “quemar las naves”.

Otro capítulo y concepto interesante es que no hace falta ser doctor ni tener un MBA y dos cursos de posgrado para emprender. Si los tienes, mejor, pero ni Bill Gates, Steve Jobs, Mark Zukenberg o Amancio Ortega (¿te suenan?) tienen un título universitario. Eso sí, hay que estar en permanente formación: leer libros, asistir a congresos, conferencias, suscribirte a blogs, cursos on line, podcasts … cualquier cosa que esté a tu mano y, que, además, hoy en día es gratis o de coste muy asequible. Nunca lo olvides: formación permanente y, a ser posible, de alta calidad.

Si emprendes, nos avisa de la importancia de separar la vida personal y profesional, y no solo en tiempo, sino también físicamente (tener un sitio concreto de trabajo, de modo que cada vez que estés allí sepas que estás trabajando y cuando no lo estés, descansando).

Vuelve a algunos capítulos técnicos sobre gestión del tiempo o no concentrar demasiado el riesgo en unos pocos clientes. Para ello lo más importante es crear, luego crecer y ya llegará el momento de monetizar tu comunidad.

Dedica un capítulo extenso a los socios: a ser posible ni amigos de toda la vida ni familia, complementarios en habilidades y caracteres, con la misma visión y motivaciones. Recomienda que antes de casarte vivas un tiempo juntos. Si la cosa va bien puede ser el momento de asociarte y “siempre, siempre, siempre” (como diría nuestro amigo Victor Kuppers) hay que redactar y firmar un pacto de socios con las condiciones de aportación, trabajo, objetivos que hacer cuando suceda tal cosa … Es posible que no sea un documento legalmente válido, pero sí que deja muy claras las normas de juego que se buscaban al comienzo.

Muchas veces no emprendemos porque no tenemos todo. Error. Comienza con el producto mínimo viable y ya lo irás modificando y ajustando. Además, es lo más económico: crear, comenzar, medir, aprender, ajustar y volver a comenzar el círculo.

Más parte personal: el emprendedor vivirá –sobre todo al comienzo- en una continua montaña rusa emocional. Acéptalo y para suavizarlo acompáñate de otros como tú: busca lugar en un coworking, únete a un grupo de mastermind o búscate un mentor. Los tres aspectos te van a ayudar.

Algo que nos cuesta mucho a los emprendedores es saber decir que no, sobre todo a esos clientes venenosos que nos impiden crecer y nos consumen. Hay que aprender a hacerlo. Si no lo hacemos estamos diciendo que no (al menos indirectamente) a otras oportunidades mucho más interesantes. Explica el llamado coste de oportunidad que se emplea en control de gestión. Tener muy claro cuál es nuestro cuello de botella y saber que si lo llenamos con clientes de 100 no podremos coger los de 150.

Nos indica que es esencial tener nuestro modelo de negocio, que hagamos un plan de negocio y que lo sigamos. Nos explica su concepto de cliductos (por cierto, si no lo conoces te sugiero que lo oigas en su podcast o que lo leas en este libro, es muy interesante). Los cliductos son la unión de clientes con productos. Nos recomienda tener productos de estructura, de margen y de imagen. Unos nos dan de comer, otros nos permiten carne de ternera en vez de pollo o cerdo y los terceros nos aseguran el futuro.

También hay un capítulo extenso sobre las estrategias de precios. Muy bueno. Simple y práctico.

Para acabar nos cuenta lo que no tenemos que hacer al emprender: imitar, abarcar demasiado, no creer en ti y no quemarte y lo que sí que tenemos que realizar: rodearte de emprendedores, vender todo lo que no necesitas y dejar el trabajo (eso sí, con el músculo financiero mínimo, locuras las justas, pero aferrarte a tu “vaca” (genial cuento de Camilo Cruz), tampoco) y ponerte a hacer ¡YA!

En resumen, un libro imprescindible si tienes ese gusanillo emprendedor dentro de ti o si lo has tenido y emprendiste. Si eres de los que de emprender no va contigo no lo leas, no entenderás nada de nada.

Solo me queda dar la enhorabuena a Joan por su podcast (si no lo has hecho ya no sé qué esperas para suscribirte en iTunes, iVoox o la plataforma que utilices) y por el libro.

Iré publicando comentarios sobre libros de forma periódica. Si quieres que te informe cuando lo haga, puedes dejar tu correo electrónico  abajo y así lo haré. Además recibirás gratis mi libro con los resúmenes de 50 libros de negocios. Te ayudará a decidir si merece la pena leerlos o no. Así mismo, te servirá como consulta a la hora de preparar una charla o una presentación.

50 libros de negocios que merece la pena leer

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1 comentario en “En cien años todos muertos”

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